¿Qué es EGM™?

El modelo EGM™ es un proceso comprobado que lleva de la mano a emprendedores a lanzar, crecer y/o escalar su negocio con éxito.

El modelo Emprendedor Growth Model™ tiene tres fases:

Fase de EGM™

Fundacional

Cuando un negocio se levanta sobre una base desconocida es como levantar una casa en la arena. Establecer un negocio con un modelo comprobado es levantar la casa en un terreno sólido y preparado para evitar cualquier derrumbe. Indudablemente existen muchas causas por las cuales un negocio puede llegar a fracasar. Algunas pueden ser externas, como crisis nacionales, fenómenos naturales, etc. Pero, cuando un negocio fracasa desde adentro, una de las causas más comunes se encuentra en las bases sobre las cuales se inició dicho negocio, es decir, la fundación.

Una fundación sólida blinda tu negocio de problemas internos y maximiza las posibilidades de supervivencia sobre problemas externos.

La parte fundacional es la que te permite comprobar el concepto del producto o servicio, su cabida en el mercado y ejecutar un lanzamiento exitoso.

Este proceso fundacional cuenta con los siguientes pasos:

Fase #1:

La mentalidad del emprendedor

Todo emprendimiento nace del corazón y mente del emprendedor, por ello es neurálgico que el emprendedor tenga muy claro dónde está, hacia a dónde va y cuál es su noble propósito.

Cantidad de emprendedores inician por el negocio. Consideramos que esto es un gran error. Necesitamos comenzar por el emprendedor, el ser humano. Tener claridad en esto nos permitirá crear un negocio que lleve al emprendedor a su visión y no que el negocio se convierta en el nuevo jefe del emprendedor.

Fase #2:

El Mapa Ágil de Negocio

En esta fase es donde nos adentramos en la fundación del negocio: conocer a tu cliente ideal, definir sus necesidades internas y externas, y crear un concepto de negocio exitoso cumpliendo las reglas fundamentales de ideas con alto potencial.

Fase #3:

Proceso iterativo de prueba y lanzamiento

Esta es la fase donde sometemos nuestra idea a la opinión de nuestro cliente ideal y, basándonos en su retroalimentación, pivotamos la misma hasta comprender exactamente cuál es nuestro producto o servicio con garantía de éxito. Ahí ejecutamos el lanzamiento.

Este proceso iterativo, aunque llamado fundacional, no solo se aplica en el nacimiento de un negocio, sino también de manera consistente en la vida de este. Esto es importante porque las estrategias de cada negocio deben adaptarse a los movimientos del mercado, la competencia que pueda surgir y las innovaciones.

Estos cambios son perfectamente detectables utilizando el proceso de EGM™ fundacional.

En el proceso fundacional es primordial conocer la mentalidad del emprendedor y cuál es su propósito al iniciar este emprendimiento. Pero luego, en segundo lugar, lo más importante es entender si el modelo de negocio se adapta a esta vida y al mercado que desea conquistar. En tercera instancia, hay que tener un modelo de lanzamiento iterativo para poder probar y mejorar continuamente la oferta del negocio y adaptarse al mercado y a lo que desean los clientes.

De modo que nuestro modelo EGM™ se enfoca en estos aspectos antes de realizar el modelo fundacional de un emprendimiento: mentalidad del emprendedor, conceptualización del producto, y adaptación y prueba de conceptos para un lanzamiento exitoso.

Fase de EGM™

Aceleración

Una vez que la fase EGM Fundacional cumple su objetivo de establecer bases sólidas para nuestra empresa, comprobando que todos los conceptos y estrategias se hayan aplicado y estén funcionando exitosamente, el negocio pasa a un proceso de aceleración de crecimiento, el cual tiene como objetivo que el negocio genere momentum.

Haber lanzado un producto o servicio es una cosa, y que el negocio gane aceleración y crezca de manera consistente es otra.

Para lograr esa inercia de crecimiento necesitamos enfocarnos en los siguientes pasos:

Producto o servicio

Esta es la conclusión del proceso fundacional: un producto o servicio exitoso. Ahora debemos concentrarnos en perfeccionar lo que ofrecemos. El proceso iterativo de prueba que habíamos usado en la fase fundacional, necesitamos seguir aplicándolo a medida que aprendemos más y más de nuestro cliente.

Sin embargo, no solo podemos enfocarnos en él. Un error común de todo emprendedor es que está tan enamorado de su producto o servicio, que invierte gran parte de su energía en su perfeccionamiento.

Al hacer esto se le olvida de que, así como el producto es importante, tener un proceso de ventas que funcione de manera consistente es igual de importante, y necesita trabajar en construirlo.

Flujo constante de prospección

En este proceso, el empresario aprende a desarrollar un proceso de captación de prospectos para generar ventas de manera consistente.

Muchos emprendedores manejan su negocio como un péndulo donde invierten mucha energía en conseguir clientes por un período determinado (digamos un mes, por ejemplo) y luego enfocan toda su energía en entregar el producto o servicio a dichos clientes por los siguientes meses hasta que se le acaban los consumidores.

Luego vuelven nuevamente a invertir el tiempo en buscar más clientes y, al conseguirlos, dejan a un lado el proceso de captación para servir a los clientes captados.

Este proceso lo hacen una y otra vez, y se convierte en una piedra en el camino para permitir crecer el negocio de manera consistente.

La clave está en generar un proceso que mantenga la entrada de prospectos y, en consecuencia, clientes de manera constante.

Eso es lo que te permite hacer ventas, lo cual te trae de manera consistente dinero, también llamado flujo de efectivo.

Flujo de efectivo

Cuando esta dinámica de flujo de prospectos se da, nos permite tener el flujo de efectivo constante que se convierte en el oxígeno del negocio.

Repito: el efectivo es el oxígeno del negocio.

Un negocio con mucho efectivo puede respirar muy bien, y respirar te da energía y vida. Respirar te permite crecer.

Un negocio con poco efectivo es un negocio asmático, con muy poca energía y vida.

Un negocio sin efectivo es un negocio muerto. No importa qué tan fantástico sea el producto o servicio, el equipo, las oficinas o la página web, la falta de efectivo es igual a la muerte del negocio.

perfeccionar lo que ofrecemos. El proceso iterativo de prueba que habíamos usado en la fase fundacional, necesitamos seguir aplicándolo a medida que aprendemos más y más de nuestro cliente.

Sin embargo, no solo podemos enfocarnos en él. Un error común de todo emprendedor es que está tan enamorado de su producto o servicio, que invierte gran parte de su energía en su perfeccionamiento.

Al hacer esto se le olvida de que, así como el producto es importante, tener un proceso de ventas que funcione de manera consistente es igual de importante, y necesita trabajar en construirlo.

Optimización de la utilidad

El segundo problema común de los emprendedores es lo que se llama en inglés el leaky bucket (o “cubeta con un agujero”, en español). Es decir, están produciendo dinero, pero lo están perdiendo a la misma velocidad.

No están siendo eficientes con el uso del dinero o, en otras palabras, del oxígeno.

Esta fase tiene que ver con hacer un análisis de la estructura de costos de la empresa y comenzar el proceso de optimizarla con el objetivo de maximizar la cantidad de efectivo que permanece en la misma.

Este efectivo es el que nos permitirá hacer crecer la empresa aceleradamente al invertirlo correctamente en mercadeo, equipo, innovación, etc.

Documentación de procesos

En el momento que has logrado crear un proceso de ventas exitoso y tienes el aspecto financiero de tu empresa bajo control, es momento de comenzar a documentar lo que funciona.

¿Por qué es importante documentar? Porque el tercer error más común de muchos emprendedores es mantener todo el aprendizaje y sabiduría en su memoria, y eso no es duplicable. Esto trae como consecuencia que el único que sabe manejar el negocio correctamente es el emprendedor.

¿Entiendes por qué el emprendedor se hace a sí mismo el esclavo de su negocio?

Innovación

Todo negocio necesita estar en constante innovación.

Cuando hablamos de innovación, muchos emprendedores se enfocan en invertir en las herramientas o actividades incorrectas, nublados en varias ocasiones por las nuevas tecnologías que los hacen sentir que están innovando, cuando en realidad no lo están.

Innovación es algo mucho más simple.

Innovación es resolver los nuevos problemas de tus clientes, o resolver de una mejor manera sus problemas actuales.

Personas

Las personas son el motor de la organización y las dividimos en tres grupos: nuestros proveedores, nuestro equipo y nuestros clientes.

La clave está en desarrollar un negocio bajo la filosofía ganar-ganar-ganar. Con esto me refiero a que uno como emprendedor siempre debe velar para que:

  1. Nuestros proveedores ganen: son una parte esencial de nuestra cadena de suministro y debemos tratarlos siempre como socios.
  2. Nuestro equipo gane: los empleados y contratistas de la empresa deben estar entusiasmados y reconocidos. Deben sentirse ganadores, nunca deben sentirse aprovechados.
  3. Nuestros clientes ganen: un cliente satisfecho se logra cuando tenemos una obsesión por entregar más valor que el valor que el cliente nos da en dinero. Clientes que se sienten ganadores se convertirán en clientes leales y embajadores de nuestra marca, producto o servicio.

Fase de EGM™

Escala

Cuando hemos logrado la estabilidad del negocio e, inclusive, el crecimiento esperado, pasamos al ciclo de Escala, el cual se enfoca en la descentralización del emprendedor, para que este pueda dedicarse a construir su vida ideal.

El objetivo de esta fase del proceso EGM™ es conseguir dos liberaciones:

  1. Liberar al dueño del negocio.
  2. Liberar al negocio del dueño.


Así como el dueño busca libertad, en la mayoría de los casos el negocio busca también libertad para crecer y expandirse. Esta fase cuenta con los siguientes pasos:

Líder por diseño

El dueño necesita crecer como líder. John Maxwell, en su libro Las 21 leyes irrefutables del liderazgo, dice lo siguiente respecto a su primera ley, la Ley del Límite:

La Ley del Límite establece que “la capacidad del liderazgo del dueño determina el límite del crecimiento de la organización.”

Tu límite de crecimiento como persona, en tu trabajo o negocio, está determinado por tu nivel de liderazgo. Mayor liderazgo es igual a mayor eficacia.

La dedicación al éxito es importante. También lo es el talento y la inteligencia, pero, sin la habilidad de liderazgo, nunca podrás escalar tu empresa.

Por eso, es sumamente importante enfocarse en el desarrollo del dueño como líder.

Equipo por diseño

En esta fase, el objetivo es un diseño del equipo bajo una estructura pensada en la escalabilidad. Para ello definimos dos tipos de equipos:

Equipo externo: en el ámbito externo de la empresa, el emprendedor necesita la asesoría de personas o servicios que le permitirán adquirir nuevas técnicas en las áreas donde sean necesarias y/o compartir experiencias con personas que le puedan ayudar a ampliar sus conocimientos o a tomar decisiones.

Equipo interno: dentro de la empresa existirá alguien que se convierta en tu mano derecha (Integrador) y otras personas compondrán tu equipo de liderazgo. Estas personas estarían ya capacitadas para tomar decisiones porque el proceso los habrá empoderado con la finalidad de descentralizar la función del dueño en la empresa.

Negocio por diseño

El objetivo de la fase de negocio por diseño es que este opere sin el emprendedor, porque tiene un proceso de delegación, un sistema de rendición de cuentas y una dinámica operativa donde todo el mundo está alineado y remando en la misma dirección.

Vida por diseño

Aquí viene la tan esperada vida por diseño del emprendedor. En esta fase se define el compromiso de recursos (principalmente tiempo) del dueño en la empresa, y se establece un plan de acción para el resto de la nueva vida libre del emprendedor.

Él mismo puede utilizar su tiempo para llevar a su empresa al siguiente nivel, comenzar una nueva o vivir una vida completamente diferente a su deseo.

Como puedes ver, el modelo EGM™ es un modelo completo que comienza en el nacimiento y fundación del negocio, y finaliza en la escala y liberación del dueño.

Independientemente del tamaño de tu negocio, siempre es necesario comenzar por la fase fundacional por una razón muy sencilla: sin bases sólidas será imposible hacer que el negocio crezca y mucho menos escalarlo.

Queremos construir un rascacielos, no una casa de naipes.

¿Cómo saber si necesitas el
modelo de negocio EGM™?

Si te identificas con alguna de las situaciones que te presentamos a continuación, nuestro modelo puede ser el camino para lograr establecer lo que anhelas:

No tienes un negocio todavía y quieres un proceso que te lleve paso a paso para definir correctamente tu idea, comprobarla y lanzarla al mercado maximizando posibilidades de éxito.

Ya tienes un negocio pero no está creciendo a la velocidad que deseas. Tienes frustraciones como emprendedor y necesitas un sistema que te permita definir y corregir lo que no está funcionando.

Buscas un sistema comprobado que garantice el éxito en escalar y delegar funciones con un sistema comprobado que pueda ayudarte en el proceso de desarrollo y escala de tu negocio.

Si te encuentras en alguna de estas posiciones, el modelo de negocio EGM es para ti.

El haber tomado la decisión de emprender algo nuevo es un gran paso. Muchas personas se quedan en el deseo de tener sus propios negocios, ser sus propios jefes, manejar sus horarios. Son pocos quienes dejan lo que se considera a veces “estabilidad financiera” para dar el paso de ser independientes. No se pude negar que este gran paso también envuelve riesgos, pero definitivamente es una gran puerta a muchas oportunidades.

¿Quieres un coach EGM™
que te apoye en tu negocio?

Una llamada de 20 minutos puede transformar tu negocio para siempre.

Bien sea que quieras lanzar algo nuevo o acelerar el crecimiento de tu negocio actual, nosotros podemos ayudarte.

Agenda una reunión con María Cristoffani, nuestra Directora de Transformación y Experiencia EGM™ :